Seis dias de trial de Escocia – SSDT 2017

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Cuando llegas a Escocia, a Fort William, te invade un sentimiento de ganas de montar en moto muy grande! Estás en la cuna de las grandes carreras, donde todo empezó. Este era mi quinto año aunque no sé porque, he llegado con más ganas que nunca. El domingo haces las verificaciones y por la tarde la gente llena las calles del pueblo mientras nosotros desfilamos por la principal con nuestras motos… Se respira trial. Y un poco de tensión también. Te esperan seis días de muchas horas, de muchos ríos, de ceros y de algún cinco no deseado. Días de ratos con sol y ratos con lluvia o granizo o nieve. Todo puede pasar, puedes no romper nada o romper lo imprevisto, empujarás la moto en charcos de barro y te aplaudirán por agüantadas increíbles. En fin, te esperan seis de los mejores días del año porque estás unas ocho horas cada día encima de la moto en un lugar, os aseguro, idílico.

Lunes. Cada día la moto duerme en un parque cerrado bien vigilado al aire libre y a orillas del mar, asique la moto, está igual de espesa que tu. Yo tenía el dorsal 74 hora de salida 8:44 no estaba mal para empezar a adaptarnos a los ríos, el primer corredor dorsal 1 sale a las 7:30. Personalmente creo que los Ssdt es un trial para correr con algún amigo, así os podréis picar pero también animar o ser animado, y repartir el peso de la mochila. Mi mentalidad para este trial es sobretodo disfrutar, coger una buena posición encima de la moto, entrenar ríos de cara a carreras del mundial, saber administrar el cansancio y a pesar de estar tantas horas de carrera, saber estar concentrada en cada una de las 30 zonas. En los primeros Blackwaters (charcos de barro característicos de Escocia) nos clavamos alguna vez y yo salí por delante disparada…lo típico del primer día, todavía no has cogido el ritmo…Terminé el primer día con treinta y algún puntos, hice un cinco muy tonto, muchísimo. Pero aún quedaban días.

El Martes era mi “Early Day” salíamos en el primer grupo de pilotos, así que abriríamos zonas y patinaríamos en losas que más tarde se convertirían en zonas facilísimas. Pero es lo que hay, todo el mundo tiene un “early day” en los Ssdt. La verdad es que estoy satisfecha de cómo fue este día, seguimos sin incidentes y supimos mantener el tipo en las zonas y no cargarnos demasiados pies.

El miércoles fue mi mejor día, ¡18 puntos! Salimos en el último grupo de pilotos y eso se nota mucho… Las trazadas están muy marcadas y las piedras no están “bailando” como nos pasaba el día anterior. Tuvimos un momento de tensión porque la moto de mi amigo empezó a sonar extraño, a metal, como si algún tornillo rozase, fuimos un par de kilómetros de pista mirando los dos por todas partes su moto. Cuando pasa algo así, cuando algo falla o se rompe se te pone la piel de gallina, en muchos casos estas muy lejos de todo y el recambio es lo que lleves en la mochila. Hace tres años la moto con la que corrí me dejó tirada y me remolcaron durante dos depósitos de gasolina hasta llegar al punto de comida en donde los militares pudieron por fin recogerme. Pues cuando algo roza, suena, falla…piensas en las posibilidades que tienes alrededor a la vez que buscas el tornillo que la está liando. Al final no era nada, el caballete estaba un poco flojo y sonaba con el disco. Menudo susto.

Jueves. Para mí, normalmente el “long day”. Durante mis anteriores cuatro años cada jueves he penalizado por tiempo. Asique el jueves tenía claro que había que ir deprisa. Bueno nunca voy despacio y la verdad es que cada día nos estaba sobrando tiempo para poder revisar bien la moto e ir tranquila de que no fallase durante el día. Además el miércoles cuando llegué al paddock cambié la rueda de atrás. Motivación extra para el jueves. Aun así el día no fue como yo quería aunque no fue mal.

El viernes normalmente es el que más carretera tiene aunque es de los que más disfrutas del paisaje. Un año vi delfines. Cada día me la juego unas cuatro veces porque me quedo mirando castillos o barrancos o vacas con pelo largo y me quedo a puntito de tocar el suelo jajajaja. Las zonas del viernes me encantan, las marcan en unos ríos grandes que no baja mucho agua en unas piedras redondas enormes. Tienes que ser muy fino ir dando golpes de gas y moviéndote deprisa. Siempre me cuesta mucho, ese no es mi estilo pero este año las hice muy bien, estoy muy contenta. Llevaba una buena posición en la moto.

El sábado es el día que más cuidado tienes que tener. Es posible saltarte algún grupo de zonas si te despistas, así que todos vamos un punto más lento de lo normal, mirando a todas partes. No hay 15 minutos habituales para comer la hamburguesa en el puesto de hamburguesas o perritos y puedes pensar que por ser el último día es más corto, pero no. Yo ese día quería rematar, hacer un buenísimo día como hice el tercero, pero no. Tampoco lo hice mal, de hecho ningún día creo que lo he hecho mal, ningún “disaster day”. La moto no ha fallado nada durante los seis días, el único mantenimiento que he hecho ha sido limpiar el filtro, las horquillas, revisar tornillos, echar agua en el radiador y soplarla para quitar el barro. Estoy satisfecha conmigo misma por como he ido, por como he aguantado concentrada, he ido estirando cada día y relajando los músculos después de la carrera con mi Compex, me he ido encontrando mejor cada día y no muy cansada los últimos.

Es verdad, que no ha sido para nada un año duro. No hemos visto llover, no hemos pasado frío y la interzona no ha sido muy exigente en comparación con las ediciones anteriores. Las zonas míticas que hemos hecho los últimos años aun las veía como difíciles ahora las veo bien, este año solo no he sido capaz de no hacer una  (ya la tengo ganas para 2018). En definitiva creo que salgo de Escocia habiendo aprendido bastante más de como pilotar en ríos, y con ganas de volver en 2018 aunque espero sea un año duro y con lluvia, ¡a mí me gusta más!

By |Mayo 15th, 2017|Categories: Noticias, Trial|0 comentarios